lunes, 5 de febrero de 2007

La Escondida o Escondiberite


Este es un juego muy simple, en el que un niño se ponia a contar, con sus ojos cerrados y tapado con sus propias manos hasta cincuenta o mas, segun lo acordado por todos los participantes y lo hacia apoyado a una pared un árbol o como lo recuerdo yo, en el poste de luz del barrio de mi infancia en la cuidad de Iquique, Chile.

Iniciado este conteo los demas nos encodiamos. Finalizada la cuenta, se ponía a buscar a los demás; si descubría a alguno corría al lugar (poste de la luz) en el que había contado y decía:

“Una, dos y tres por fulano (nombre del localizado)”.

Si por el contrario, alguno conseguía burlarle, se acercaba a dicho sitio y decía:

“Una, dos y tres por mí”, con lo cual quedaba libre.

Si el que ponía a buscar, conseguía dar a todos, cedía su lugar al primero que había descubierto.

Recuerdo que existia una forma de que se librara de contar el primer niño encontrado. Esto ocurria cuando el ultimo en salir lograba llegar al poste y librarse, gritando "Un dos tres por mi y por todos mis compañeros". Es entonces que tocaba al mismo niño que habia contado, volver a realizar la busqueda y contar nuevamente.

Para echar a suertes quien se ponía, se situaban todos los participantes en circulo y uno de ellos recitaba una serie de frases, mientras que apuntaba a cada jugador.

Solía utilizarse ésta:
Esconde berite, beritón cien gallinas y un capón.

El capón estaba muerto, las gallinas en el huerto.

Tú por tú, que salgas tú.

Y el señalado quedaba libre de poner, prosiguiendo la rifa hasta que quedaba uno solo.

De esta cancioncilla para rifar procede el nombre de “escondeberite”. como es conocido en varios lugares de Latinoamerica.

Otro muy empleado era:
Por las puertas de Mambrú, botón, botonera, tabique y afuera. O el simple un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, sa-les-tu.

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