Necesitabamos antes de comenzar a jugar, marcar con tiza la cancha o sector de juego con tres líneas, y porsupuesto una pelota del tamaño de las que se utilizan para jugar al balonmano, pudiendo ser también una de futbol.
El objetivo del juego era eliminar a los jugadores del equipo contrario.
Dependiendo de las dimensiones de la superficie del terreno de juego, podian intervenir de diez jugadores en adelante por equipo.
Empezabamos por marcar el campo con tres líneas, separadas de aproximadamente cinco metros una de otra.
Los dos equipos con el mismo número de jugadores en cada uno.
Los equipos se colocan en sus respectivos lados del campo, separados por la línea central. Fuera de las líneas extremas ubicaba el capitán de cada equipo. De tal forma que el equipo "A" quedaba entre el capitán del equipo "B" y el mismo equipo "B". Y el equipo "B" entre el capitán del equipo "A" y el mismo equipo "A", como en el siguiente diagrama:
capitán "B" (línea) equipo "A" (línea central) equipo "B" (línea) capitán "A"
Se sortea que capitán tendrá la posesión de la pelota, generalmente a través del "papel, piedra, tijeras" o "cachipum".
El capitán que inicia el juego tratará de "quemar" a alguno de sus contrincantes de manera que al tirarle la pelota, ésta le toque en cualquier parte del cuerpo y caiga al suelo, trando que alguno de sus compañeros de equipo tome el balón.
De la fuerza del capitán dependerá que el balón no atraviese el campo y llegue al capitán del equipo contrario invirtiendo las quemadas al otro equipo.
Si aquel a quien apunta el tiro de pelota reacciona, puede moverse o correr por el campo para esquivarlo.
Un jugador no se considera "quemado", si la pelota tras tocarle, es recogida por él mismo o por algún compañero del equipo antes de que caiga al suelo, y de esta manera también se invertira el juego.
En los lanzamientos de la pelota no se puede pisar ni atravesar la línea central que divide los dos campos, ni los capitanes meterse dentro del campo de las tres líneas.
Si se "quema" a un jugador, éste pasará al lado de su capitán. Este jugador podrá intentar matar a alguno de los contrincantes, desde esta nueva posición, donde recibirá la pelota de sus compañeros "vivos", sin que los contrarios la puedan interceptar. El juego finalizaba cuando un equipo tiene a todos sus jugadores "muertos".
1 comentario:
En Argentina este juego es "El quemado".
En la escuela lo jugábamos, era uno de los preferidos.
No recuerdo que hubiera capitán.
Se enfrentaban los dos equipos, tratando un jugador de quemar o tocar con la pelota al contrario y a su vez de esquivar el pelotazo.
Cuando alguien era quemado se retiraba del juego, ya no podía intervenir.
Y el juego terminaba cuando uno de los equipos era desolado.
Adoro rememorar las cosas de antaño.
Saludos.
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